miércoles, 6 de diciembre de 2023

Mate solo y resaca

El aroma del café
Era mejor que su sabor
Esos chicos
Hablando en mi ventana
Se armaron un tabaco
El humo entró a mi casa

El gusto del helado
Sabía mejor en mi memoria
Esos chocolates
Están a punto de vencer
Los traje de Bariloche
Nunca me los pude comer

La joda que termina
cuando vos te vas
Y los hielos del fernet
Derretidos y sin sabor

Mate solo y resaca
Nueve treinta de la mañana

Se hizo el momento
De probar otro café
Cambiar la heladería
Tirar los chocolates

Ya no invitarte
Para que no te vayas
Ni me agües el momento
Con tu indiferencia

Cerrar la ventana
Salir de casa
Pasear por Agro
Lagunear 

Volver cansado
Pedirme algo
Mirar una peli
Irme a dormir


martes, 24 de octubre de 2023

En el momento y en el lugar correcto

Todo se trata de estar en el momento y en el lugar correcto

Hay muchas cosas que no podemos elegir. Cuando salimos a observar aves, es posible que tengamos en mente, más o menos, que especies probablemente veamos, pero nada nos asegura que así sea. Cuántas veces me ha pasado de tener listas en donde faltan las especies más comunes: listas de AMBA sin Benteveo o sin Calandrias, incluso sin Torcazas. O esa vez que por varios días consecutivos no vimos ni escuchamos a ningún arañero silbón por Misiones, un ave que se caracteriza por ser omnipotente en la selva paranaense. 

Entonces, uno puede esperar que algo sea de una determinada forma, pero no puede asegurarlo. Puede ser similar, peor, mejor, mucho mejor o mucho peor. 

¿Y qué sucede cuando conocemos a alguien? 

Los humanos y las aves somos más parecidos de lo que creemos. Al igual que las aves, los humanos somos diversos e impredecibles (parcialmente). Antropología y ornitología no están tan alejadas, o al menos no en lo que quiero exponer.

La probabilidad de que conozcamos a alguien en nuestro día a día, es muy alta. Ocho mil millones de personas poblamos la Tierra, y es probable que cada día nos crucemos a unas cientas, solo con salir a comprar o tomarnos el colectivo. Es una probabilidad casi tan alta como la de que veamos un ave. Es casi inevitable que una paloma doméstica, una torcaza, un gorrión o una calandria nos increpe durante nuestros días. A veces, sin salir, solo mirando desde la ventana, basta para ver algún pájaro. 

Ahora... ¿Cuál es la probabilidad de que una de estas personas que nos cruzamos en nuestros días sea trascendental para nuestras vidas? Me refiero a que se transforme en una amistad, vínculo de pareja, o incluso menos. Pero que deje de ser solo "otra torcaza más" en nuestra lista diaria para pasar a ser ese registro destacado, la especie distinguida que sin dudas vamos a recordar. Ahí ya cambia el asunto. 

¿Y cuál era la probabilidad de que conozcamos a esa persona que termina generándonos ese tan-único sentimiento del enamoramiento? 

Quizás, es nuestra vida, nos enamoremos dos, tres, cuatro veces. Para algunos más, para otros menos. Lo que sí es seguro es que de toda la gente que conocemos, es ínfima la proporción de personas de las que nos vamos a enamorar. 

Y pienso que conocer gente es como salir a observar aves. Cuándo nos predisponemos a conocer gente, abrimos la posibilidad de que una persona nos sorprenda y se transforme en alguien especial. Cuando salimos a ver aves, nos aventuramos a descubrirlas, y que quizás alguna especie rara nos genere una alegría. 
¿Pero que pasa si salimos a ver aves esperando encontrar una rareza? En la mayoría de los casos, nos decepcionamos. 
¿Qué pasa si en el "estar conociendo gente" estamos expectantes a descubrir al amor de nuestras vidas? Casi seguro, terminemos decepcionados. 

En la observación de aves, como en el amor, lo mejor aparece cuando uno menos lo espera.
Pero depende de nosotros estar listos para darnos cuenta de ello, y que trascienda en nuestras vidas. 
Un zorzalito boreal probablemente pase una sola vez por la Plaza Terán. Y si no hubiera estado ahí, atento, hubiera pasado desapercibido. Y si lo hubiera querido buscar, probablemente nunca la hubiese encontrado. 

Por eso, todo depende de que estemos en el momento y el lugar correcto. 

Podemos conocer al amor de nuestra vida, pero si no estamos listos para una persona o vínculo así, quizás nunca vaya a ser el amor de nuestra vida. Podemos ver al ave más rara del mundo, posada a lo lejos, pero sin los binoculares o la cámara, nunca confirmaremos si es una de muchas palomas picazuró o la rarísima paloma trocal. Si ese arañero es otro cara negra, o un impensado arañero de vincha. Y quizás, cuando lo descubramos, sea porque otra persona lo pudo identificar antes, apropiándose del registro. 

Quizás, descubramos que teníamos la posibilidad de estar con la persona que podía ser el amor de nuestra vida, una vez que perdimos esa posibilidad. Y creo que encontrar una persona así es como encontrar un zorzalito boreal en una plaza de barrio. 

Todo depende de que estemos en el lugar, momento y en nuestro momento correcto. 

martes, 17 de octubre de 2023

Un año

Que me digas "sos un zapallo"
El 18 de octubre lo tengo reservado
Dulce de leche, vainilla, americana
También unas mogul si tenés ganas

La botella de vino sigue guardada
Así como tus canciones lo estarán siempre
Espero que esta noche veas tus videos
O alguna de las pelis del hechicero

Aceptaría no comer chocolate
Y en su lugar comería frutillas 
Si después compartimos unos mates
O quizás un té de manzanilla

Desearía no haber estado tan roto
Y no haber roto tu amor en pedazos
Sin dudas aún quedan en mí
Las marcas de aquello que no ha funcionado

Cuidaste mucho tus plantas
Regamos tanto nuestro amor
Como es que cortamos la planta
Antes siquiera de que abra la flor 

Al Carpincho

Adorar al Carpincho 

Significa entender que no los podemos tener en nuestras casas
Significa entender que ellos pertenecen a los humedales
Significa conformarnos con verlos de lejos, inmersos en el barro, codeándose con los suyos.
Significa entender que forman parte de un ciclo en los ecosistemas, y que nuestra intervención, por más buenas intenciones que tenga, los perjudica como especie.

Adoremos al carpincho,
al roedor más grande del mundo
que tanto fue perseguido por su carne
que tantos adultos fueron matados
para que unos se lleven sus crías
Y después se los vendan a otros
que dicen adorar al carpincho

Adoremos al carpincho
Y al tordo que posa en su lomo
y le come las garrapatas
Y también al Yaguareté
que es todo parte de un ciclo
que tardó millones de años en generarse
Y en donde todo se auto-regula a la perfección
Hasta que llegamos nosotros

Diciendo quién debe comer
Y quién no
Diciendo quién debe vivir
Y quién no
Diciendo quién nos pertenece
Y quién no
Diciendo a quién queremos sacar de su hábitat
para llevar a nuestras casas

Diciendo a quién queremos humanizar
Y a quién no
A quién queremos robar su identidad como animal
Y a quién no

Adoremos al carpincho
Entendiendo que es ser un carpincho
Promoviendo su conservación
Y no su mascotismo

A un Biguá

Hermano mio
Te encuentro tirado en el río
Que ha pasado que hoy no podemos volar?

Noté algo raro
Hoy no escuché tu canto 
Hermano mío, hoy no podemos volar

No veo las mariposas de ayer
Y las estrellas no parecen nacer
Las aguas ya no se encuentran pobladas
Y no podemos volar

Es el olor de la libertad
de un mundo en el que nosotros no existimos

Carpintero Gigante

Queríamos ver al Carpintero gigante
Y tomados de la mano recorrimos el bosque
Entre charlas y besos nos olvidamos del ave
Y es que el avistaje no era el objetivo del viaje

Fui a buscarlo al carpintero gigante
Un año pasó pero aún hay huellas en el bosque
Recorrí largos caminos en silencio
Solo yo, mi sombra, y ningún carpintero.

Me encontré herido en los bosques andinos
Y me encontré sano en la orilla del lago
Por las montañas que guardan secretos
Que solo los condores cuentan con sus vuelos

Volví a la patagonia este año
Y no fui para hacer avistaje de aves
Pero una mañana caminando en el bosque
Me encontré al Carpintero gigante
 

Ñacurutú

Sabés que vas a morir
Y me rompe el corazón no poder hacer nada para cambiar eso

Desearía poder quedarme a tu lado
Hasta que tu mirada se pierda en la inmensidad
Que me cuentes como volabas 
Sobre los campos y a través del espinal

Al ver tu silueta ante la Luna llena
Las presas corrían sintiendo terror
Las mismas que ahora vuelven a buscarte
Te encuentran tirado y sin poder escapar

Tus alas ya no sirven para volar
Y en lo natural 
eso es tu condena

Solo quisiera creer
Que no fue mi especie
La que te generó esta pena

Aunque sé que seguro fue así
Porque en el campo no sos querido
Te dicen bicho de malagüero
No lo entiende mi corazón sincero 

Tu mirada perdida me ve solemne
Tus párpados caen porque ya no podés ser
Lentamente te fundís en la tierra
Nutriendo a un árbol que ahí pueda crecer

Será el cobijo de otras lechuzas
De un Águila Crestuda y también de un Hocó
Las mariposas recorrerán sus flores
Y su madera de color Ñacurutú

Y me carcome la culpa por no poder hacer nada
Por eso escribó todo lo que sentí
Cuando en un camino de tierra te vi escondido
Cuando me miraste y en tus ojos te ví





 

lunes, 2 de octubre de 2023

Con mucho cariño, hasta siempre.

Pasó un año desde la primera vez que te vi, y tantas cosas cambiaron. Me encantaría que pudieras verlo, que nos pudiéramos conocer de nuevo ahora. El destino no quiso que así fuera, y nos encontramos en, quizás, uno de mis momentos de mayor vulnerabilidad, con más dudas que certezas. Ahora las cosas están mejor. Y aunque extraño tu voz, tu compañía y todos los momentos que pasamos, abrazo esa añoranza como uno de los momentos más lindos que viví, en donde sucedió algo que pocas veces en la vida humana ocurre: el enamoramiento. Y no lamento que nos hayamos conocido en ese momento, en absoluto, aunque ese amor no haya podido prosperar, y prácticamente no lo hayamos podido disfrutar. 

(como observador de aves, me tomaré la libertad de hacer una metáfora vinculada a mi actividad)

Conocerte fue como descubrir a una especie de ave única, de esas que quizás nunca más me vuelva a cruzar, apuntarle con la cámara y que se vuele justo un segundo antes de que pueda sacarle la foto de mi vida. Pero jamás, jamás me arrepentiría de haberla visto. Jamás me arrepentiría de haberte conocido. 

Pero aunque quisiera que el destino nos vuelva a conectar, se que eso no va a pasar. Por eso, con una sonrisa, voy a dejarte ir. Quedarás grabada siempre en mí, e inevitablemente, toda mi vida tendrá algo de vos. Siempre te voy a recordar con mucho cariño, porque fuiste la chica de mis sueños, sueños de los que no quiero despertar, pero ya no puedo seguir durmiendo. Fuiste el amor que pudo ser y no fue, pero ese amor nació de mí, y va a volver a nacer, algún día. Estoy dispuesto a que así sea. Así que me despido, deseo que encuentres siempre felicidad, que cada vez visites menos mis pensamientos, y que con el tiempo, tu nombre resuene esbozándome una sonrisa muy lejana a ser tristeza. 


Y aunque es en algunos días, te deseo feliz cumpleaños. 

jueves, 4 de mayo de 2023

Fuiste una flor

Fuiste la flor y yo
Picaflor en bebedero
Tentado por el azúcar
Placeres efímeros

Fuiste la flor
Flor del Tasi
Yo mariposa monarca
Me engancho y me atrapa

Fuiste una flor perfumada
En el monte nativo
Y un avión del progreso
Te bañó en su veneno

Fuiste una flor
Que se marchitó en el florero
De una familia pudiente
Que te tuvo de adorno

Fuiste una flor
Que no se polinizó
Que cayó marchita al suelo
Y se degradó en poco tiempo

lunes, 17 de abril de 2023

Yo bien

Yo bien, por suerte. Tranquilo. Tratando de enfocarme en mis cosas. Pude dar ese final que estaba preparando a finales del año pasado. Después en enero me fuí unos días para Misiones, estuvo lindo, pude estar con mi familia y también disfrutar de la naturaleza de allá. También arranqué a entrenar, vengo manteniendome bastante constante por suerte, y también volví a hacer terapia. Retomé, creo, una semana después de la última vez que nos vimos. Con otra terapeuta, lógicamente. Muchas cosas cambiaron desde la última vez nos vimos. 

Por ejemplo, ahora miro futbol. Podés creerlo? Me quedé enganchado después del mundial y ahora sigo mirando partidos. Tampoco como fanático, pero si me entretiene. Siempre me acuerdo que decías que te hubiera gustado que compartamos el futbol. Me acordaba de vos cuando miraba los partidos del mundial, me preguntaba en donde o con quién los estarías viendo. Me hubiera gustado mucho verlos con vos. También me acordé de vos en las fiestas, creo que es medio un cliché, no? Pero estaba ahí con mi familia en año nuevo, y me acuerdo que en un momento te imaginé al lado mío.


Otra cosa nueva en mi vida es que ahora tengo una gatita, Andina. La adopté hace un mes de la reserva. Muy linda, super inquieta y muy juguetona. Te encantaría. Me acuerdo, también, que siempre decías que me vendría re bien tener un animalito, y que me pasabas páginas de refugios para que me enternezca y adopte a uno. Quién diría que finalmente iba a suceder. 


También ahora tengo la casa toda para mí solo. Bah, solo para mí y para Andina. Mi mamá dejó de atender acá, así que estuve reubicando las cosas. Está quedando todo muy lindo. Me encantaría que lo vieras. Estoy pensando también en comprar una tele para poner frente a los sillones. Te imaginás que lindo sería ver algo juntos ahí? 


Para serte sincero, aunque ya pasaron como seis meses, sigo pensandote mucho. Todos los días. Hay días en que te pienso más, y también días en donde mi mente está más dispersa en otras cosas. Pero en algún momento siempre aparecés. A veces me come la angustia. Hubo un día en que soñé que volvíamos a estar juntos, y toda esa semana estuve muy triste. Pensé en escribirte incontables veces. Creo que me frenó el miedo de saber que ya todo estaba acabado, y de tener que romper con esta ilusión de que algún día, quizás, podríamos volver a reencontrarnos. Volver a conocernos. Porque lo más quiero, lo que más desearía, es que pudiéramos apretar un botón de "reset", y volver a estar esperándote en la Plaza Devoto, verte llegar caminando y que vayamos a ese bar, para después terminar comiéndonos en tu auto, y que el fuego después siga en mi casa y en mi cama. Pero que sea con la persona que soy yo ahora. Porque ahora, siento que soy ese que no pude ser hace seis meses. Ahora soy alguien que no dudaría ni un segundo de lo que siente por vos y que se la jugaría sin pensarlo dos veces. Pero bueno, no nos conocimos ahora. Nos conocimos hace seis meses. Cuando yo estaba roto, inseguro, indeciso, y sin poder darme cuenta del valor de la persona que estaba conociendo.


Pero bueno. 

Trabajando, estudiando y siendo

Yo... bien.  

martes, 11 de abril de 2023

Mi lugar seguro no me va a cansar

Cuantas veces habré visto a la Luna
Miles, quizás
Pero siempre me la quedo mirando
Fascinado
Como si nunca me fuera a cansar

Y es la misma Luna
La misma que veo siempre
Que tiene ese poder
Hipnótico
Que no lo puedo entender

Y me pasa lo mismo con las aves
Con los picaflores y su vuelo
Con el canto del zorzal
Que todas las primaveras lo repite
Pero a mi me encanta igual

Me pasa cuando miro el río
El mismo que siempre está ahí
Con sus olas plateadas, su olor a barro
Con sus gaviotas y sus biguá

Tan hipnótico el río
Como el vuelo de una mariposa
Como la Luna llena en el cielo
Como tus ojos cuando los veo

Esos ojos cafés 
Que me miran con calidez
Puede verlos mil veces
Nunca me van a cansar

Esos ojos que me hipnotizan
Como la más grande de las lunas
la más colorida de las aves
El más naranja atardecer

Y esa risa tuya que es canción
Una que no me canso de oír
Canción que me transporta un lugar seguro
Un lugar del que no me quiero ir

Y que tristes las noches
Si no puedo ver la Luna
Que tristes los dias
Si no puedo oir las aves

Que triste mi vida
Si ya no veo tus ojos
Que tristeza mía
No poder oír más tu risa

Que triste seré 
Cuando de esa hermosa canción
La melodía se apague 
Y hasta el nombre olvidé 

Cuántas veces habré oído esa canción
Miles, quizás
Pero siempre me la quedo escuchando
Fascinado
Como si nunca me fuera a cansar

Y es la misma canción
Esa que escucho siempre
Que tiene ese poder
Conmovedor
Que no lo puedo entender

Y ojalá nunca lo entienda
Ni a la canción
Ni a la Luna
Ni al río
Ni a las aves
Ni a las mariposas
Ni a tus ojos 
Ni a tu risa
Ni al atardecer
Que te tiñe en naranja
Cuando te agarro la mano
Y sin entender nada
Nos vamos a ese lugar seguro
Un lugar del que no me quiero ir


jueves, 30 de marzo de 2023

Des malezar

Des malezar
Casi como si significara
La acción de quitar un mal
Pero que te ha hecho
La maleza
Para que le digas así
Para que la quieras sacar

Entiendo que no te guste
Te educaron con que lo bueno
Es lo prolijo
Lo pulcro
Y la maleza se sale de eso
Es rebelde
Desaliñada
Imperfecta

Llena de bichos
La maleza
Esos que te enseñaron
A odiar
Esos que vuelan
Que tienen seis patas
Y muchos ojos

Pero también tiene 
mariposas
Esas si te gustan
Porque tienen colores
se posan en flores
vuelan despacio
Que lindas son
Las mariposas

Entonces quizás tan mala
No sea
La maleza
Pero vos igual no la querés
Queres flores prolijas
Coloridas
Querés ser vos
Quién las elija

No querés 
esos pastos largos
Esas espigas
llenas de semillas
No te importa que en ellas
Se posen aves
Que bajo ella
Anden cuises

Entonces querés
Desmalezar
Sacar todo eso
Sacar esa mugre
Que crece 
En estas tierras
Hace miles de años

Pero que te importa a vos eso
Si no te sirve
Y si no sirve
Se va

La maleza
Que es como este poema
Desprolijo
Desordenado
Desaliñado
Y sin embargo
No la puedo dejar de ver

No la puedo entender
Y me desespera
Me encanta
Me apasiona

Es que las mejores mentes
Las mejores personas
¿Acaso no son
Una maleza? 
Esas que nos atraen
Las que se salen 
De la norma

¿Quién quiere un jardín burgués?
Si puede tener
Un cantero desprolijo
Que te sorprenda
Todos los días
Con bichitos
Con flores
Con colores
Con perfumes

Ojalá nunca seas
Una rosa
O ficus
Espero que seas
tan improlija
e impredecible
Como el tala
o el ombú

Que estés llena de espinas
Para que nadie te lastime
Que tus flores sean discretas
Pero de única fragancia

Y ojalá pueda ser
Polinizador
Hundirme en tus flores
Sentir tu perfume
Llenarme la cara
De tu polen

Y espero que nunca
Te quieran podar
Que nunca quieran
"Hacerte encajar"

Porque yo te amo
Maleza
Amo tus hojas
Todas distintas
Tus ramas torcidas
Tu canto de aves
Tus flores marchitas

Deseo que seas maleza
Y que nadie nunca te quiera
Des 
Malezar 
Que siempre en la vida
Encuentres tu lugar

viernes, 24 de marzo de 2023

Soledad y lluvia

Ya limpié mi casa
Puse la comida al horno 
Me di una ducha
También me perfumé

Sonando en mi pieza
Una de esas canciones tranquilas
Las luces apenas iluminan
Tiñen todo de azul

No es que espere que vengas
Ya sé que no va a pasar
Solo quiero imaginar
Aunque esté solo una vez más

Me hago amigo de la quietud
Del murmullo del ventilador
Me aburro y me disperso
Soy todo lo que pienso

Me acuesto y otra vez la cama vacía
Sarcófago de pensamientos intrusivos
Calma mi mente la idea del agua
Cae y golpea el techo de chapa

El reflejo de tu rostro se me aparece
En los charcos de mis sueños profundos
Como una luz titilante en la calle
Intermitente, incierta, inconsistente

Me despierto a la madrugada
Reviso mi celular pero no hay nada
Me sirvo un vaso de agua
De una botella que alguna vez compartimos

Me vuelvo a acostar
Pensando si estarás despierta
Si alguna vez me habrás soñado
O si no me seguirás pensando

De a poco la lluvia diluye
En mi mente todo el pensar
Y quizás alguna mariposa volando
En la mañana me vaya a despertar









domingo, 12 de marzo de 2023

.CC

Pasa el tiempo y yo siento
Siento que el tiempo no es nada
Y me pregunto en que andarás
Solo quiero saber como estás

(es que me pasa que)

Vibra el celular y yo siento
Que en ese mensaje estás vos
Suena el timbre y deseo
Que otra vez en mi vida estés vos

(como decirte que) 

Extraño esas noches de frío
Dormir con vos en tu cama
Despertarme y estar en tu casa
Tomar mates por la mañana

(y si querés)

Todavía te espero en la plaza
Nueva York y Chivilcoy
Para que vayamos a tomar algo
Para que volvamos a ser algo

(es qué)

Ya no sé cuanto pasó
Ni cuanto más va a pasar
Pero no existe un solo día
En el que no te pueda pensar

(no podía ser)

Que ironía que nuestro amor
Nació en el día del atentado
Nos despertamos en mi cama abrazados
Pero teníamos el tiempo contado 

(no pude ser) 

Quizás eso se debía borrar
Para poder volver a empezar
Pero pasan los días y no siento
Que quieras volver a empezar

(pero sueño que)

Quizás un día me vuelvas a conocer
Y veas que había algo mejor
Que vuelvas a abrirte conmigo
Que sea lo que no fue

(lo daría todo por) 

Escucharte cantar otra vez
Reírme y bailar con vos
Tener esa felicidad compartida
Tu ternura, amor y empatía

(algún día)

Cuando subo al ochenta
Por Donado y los Incas
Veo de lejos tu casa
Pienso en lo que no pasa 

(todavía me pasa)

jueves, 5 de enero de 2023

Zorzal

 Hace algunos días tuve que volver a Ciudad Universitaria, y cuando estaba llegando no pude evitar notar que el árbol que habíamos plantado cuando falleció Iñaki estaba enorme.

Fue una persona muy querida, y su muerte nos golpeó muchísimo tanto a sus amistades como a su familia. Sin haber sido de sus vínculos más cercanos, me dejó muchísimas enseñanzas. Quizás, lo que más guardo de él, es su visión de la Tierra. Me hizo notar que lo bello del mundo está constantemente frente a nosotros, pero que no todos tenemos la capacidad de percibirlo. 

Lo conocí cuando estábamos empezando la carrera, ambos estudiantes de biología de la Universidad de Buenos Aires. Él era un chico tímido, pero que se mostraba siempre muy alegre cuando cualquiera se le acercaba a hablarle. No había nadie que le cayera mal, y a nadie podía caerle mal él. Luego de cada clase, se escapaba rápidamente del aula y en pocos minutos ya estaba en el puente de la Reserva Ecológica Ciudad Universitaria - Costanera Norte, la reserva que se encuentra detrás del campus universitario. Siempre me decía que la reserva era como su segunda casa, y se emocionaba cuando escuchaba a los caraus vocalizando en el humedal. En algunas ocasiones, me invitó a acompañarlo, y me supo enseñar muchísimo sobre las aves que veíamos, plantas y sobre el ambiente en general. No tengo dudas de que Iñaki fue una parte fundamental de mi formación, porque esas enseñanzas me hicieron percibir a la naturaleza de otra forma y entusiasmarme con el deseo de aprender más sobre la biodiversidad. Por ejemplo, me acuerdo una mañana de lluvia en la facultad en la que no veía la hora de volver a casa, él insistió en salir afuera a recorrer la reserva. Me convenció y lo acompañé unos cinco minutos, que bastaron para ver el cortejo de unos sapos. Me acuerdo que me dijo "-Un día que puede ser horrible para toda nuestra especie, para estos bichos resultó ser el mejor día del año, lo que necesitaban para reproducirse-". En el momento no lo pude entender, y para mí lo mejor fue cuando volvimos a entrar al pabellón y nos tomamos un café. Pero creo que desde ese día, se me despertó algo dentro que hizo que ya no viera de igual modo a los días lluviosos. Estoy seguro de que Iñaki habría sido un gran biólogo si el accidente ese nunca hubiese ocurrido.


Iñaki falleció en julio, pero tanto para mí como para Calén, una amiga en común que tuvimos, agosto fue un mes de luto. Una mañana de septiembre, en la clase teórica de química, Calén apareció con una gran sonrisa y un excelente humor. Me contó que en la noche soñó con Iñaki, sintiendo una inmensa paz y luego despertando al escuchar el canto de un ave, y, en sus palabras, “fue de las melodías más hermosas que había escuchado”. Al día siguiente la historia se repitió, y así fueron siguiendo los días, hasta que llegó el 19 de septiembre. Aquel día, Calén tuvo que anotar una fecha en una agenda que tenía y que casi no usaba. Cuando la abrió y llegó al día en el que estábamos, encontró algo escrito en el margen inferior de la hoja: "Si para esta fecha todavía no te dije lo que siento por vos, es que aún no me anime a hacerlo. Si lees esto y sentís lo mismo, buscame. Sabés donde encontrarme. Como el zorzal en primavera, te voy una canción de amor.". Ella se puso blanca. Esa agenda se la había regalado Iñaki antes de irse de viaje.


Aquel día, Calén se fue temprano de cursar. Antes de irse, dio una pequeña vuelta por el puente de la reserva, donde iba siempre Iñaki después de las clases. Y allí, apreciando el humedal, tal como siempre lo encontrábamos, ahí estaba él. Cantando una canción de amor. La misma canción con la que Calén se había despertado esa mañana y las anteriores. 


Pasaron siete años desde aquel momento. Hoy Calén es bióloga, y trabaja en un laboratorio de comportamiento animal. Pudo encontrar el amor tanto en su profesión como en su vida personal. 

Todas las primaveras observa al zorzal cantando en ese árbol que plantamos cuando éramos estudiantes.