Que difícil es la lucidez
En este sueño con fiebre
Al que los cuerdos llamar existir
Sueños que se olvidan que son sueños
Sin principio y sin final
Lucidez que desaparece en la rutina
Que adormece hasta a los más despiertos
Nadie me enseñó a remar
En el río que nos separa
Cuando el puente realidad-ilusión está roto
Veo dragones de metal
Que despiertan de golpe
A los que no alcanzaron a soñar
Y escucho las pisadas de gigantes
Que aplastan a un pueblo entero
Al grito de la infame libertad
La pesadilla se viste de azul
Cuando el río se hace de sangre
Rojo, como la sangre de los soñadores
Y de los monstruos que no me dejan dormir
Y entre tantas vueltas en la cama
Las mantas se caen y empiezo a tiritar
Ahí necesito que nos abracemos
La ternura es nuestro último refugio
Porque se que después
Cuando los dragones se hayan ido
Y los monstruos dejen de gritar
El sol volverá a salir
Y al amanecer cantará un zorzal
Pero para el amanecer falta mucho
La noche es larga y fría
Se hace eterna
Cuando estás despierto
Y no te podés dormir