jueves, 17 de junio de 2021

Mañana seré

Rezamos a un humano que hace dos mil años fue considerado importante.

Nos aferramos a que sus palabras son la verdad absoluta y nos ensimismamos en predicarlas, así como en seguir replicando las de otros hombres que santificamos. 

Ignoramos así por completo a las verdaderas razones de nuestra vida y existencia: la tierra que nos nutre, el agua que bebemos, el aire que respiramos y el Sol que nos calienta.

Nos enfocamos tanto en adorar a otros homínidos que olvidamos por completo el valor de aquello que tenemos enfrente nuestro, y creemos que tenerlo a disposición nos da derecho para abusar incansablemente de su riqueza en pos de nuestro goce.

Así es como destruimos la razón de nuestra vida y existencia, y la de muchas otras especies más. Nos guía el deseo individualista y terrenal, y nos encamina hacia la destrucción total. 

Del caos venimos y hacia el caos vamos. Quizas todo termine con una gran explosión, un Big Bang. 

Y allí todo empiece otra vez.

Cuanto más sabemos menos entendemos

Somos solo primates con aires de grandeza.

Entiendo que no necesito entender

Que si hoy soy, mañana seré.