jueves, 13 de marzo de 2014

Nefasto



Brillaban como luces en la oscuridad
 los ojos de Nefasto. 
Eran faros que nunca se apagaban,
 guiando a las naves a su destrucción.

En un turbulento mar de dolor,
 Nefasto esperaba.
Inocentes, ellos se acercaban a la luz,
 pero nadie escapa de Nefasto.

Las olas golpeaban los cascos,
 el agua entraba por la popa.

Nefasto reía a carcajadas.
Soñaban con una vida mejor.
Pero Nefasto los defraudó.

Sonaba como una alarma
 la voz de Nefasto.
Era un sonido de "Bienvenido a casa",
 atrayendo naves a su destrucción.

Cuando menos lo esperaban,
 Nefasto atacaba.
Asustados, ellos se acercaban,
 pero nadie escapa de Nefasto.

Las luces desconcertaban a todos,
 ahora yacen en el fondo.

Nefasto reía a carcajadas.
Soñaban con una vida mejor.
Pero Nefasto los defraudó.






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